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Emilio y la Navidad

Anoche jugábamos en el patio cuando pasó una estrella fugaz. Estrellita, estrellita, dijo Emilio, ven a jugar con nosotros. ¿Y saben qué pasó? Que la estrella cayó en nuestro patio.
-Jo, jo -dijo la estrella.
Nos llevamos una gran sorpresa, pues en nuestro patio no había caído una estrella, sino el mismísimo Papá Noel.
Mis hermanos se pusieron muy contentos al ver a aquel ancianito tan bueno y corrieron a darle besos de nariz y jugar con su barba. Emilio dijo:
-¿Por qué se cayó, papaíto, ¿se le echaron a perder los renos?
-Es que están cansados -respondió Papá Noel-, pues no han tenido vacaciones en quinientos años.
-Pobre renitos -dijo Emilio.
-Eso no es todo -dijo Papá Noel-, hay tantos niños en el mundo que, a pocos días de Navidad, aún tengo miles de juguetes por fabricar. Lamento decirlo, pero la Navidad se cancela.
Al escucha las palabras de Papá Noel, mis hermanos se pusieron a llorar desconsolados, y no era para menos, pues era una terrible noticia.
-Papá Noel -dije tímidamente-, todavía no cancele la Navidad.
-Pero si ya te dijo que no puede hacer más juguetes -dijo Emilio.
-Pero nosotros podemos.
-¿En serio? – dijo Papá Noel.
-Sí, siempre fabricamos globos y cohetes.
-Pues me parece una idea estupenda -dijo Papá Noel-, pero aún queda el problema del transporte.
-Yo puedo correr como los renos -dijo Carrito-, soy el gato más rápido del mundo. Solo tengo un problema: no sé volar.
Carrito tenía razón, a pesar de su velocidad no era volador. Al parecer, la Navidad sí que estaba perdida.
-Jo, jo, jo -dijo Papá Noel-, tengo una gran idea, Carrito.
Sacó una bolsa de polvos encantados que sopló en las orejas de Carrito, quien se elevó mágicamente. Estábamos impresionados, pero no alcanzamos a decir nada, pues Papá Noel nos subió a su trineo.
-¿Dónde nos lleva? -pregunté.
-A fabricar regalos, jo, jo, jo, muchos regalos.
Como imaginarán escribo esto desde el Polo norte, que es un lugar muy helado, pero divertido y lleno de duendes. Y aunque aún nos quedan 8 millones de juguetes por fabricar, sé que llegaremos a la meta. Todo sea por salvar la Navidad. Jo, jo, jo.

 

1 Comentario

  1. Lily dice:

    Que lindas las historias,hacen volar la imaginación…felicitaciones.

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