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Combatiendo a los microbios

Yo tengo tres hermanos que sufrieron accidentes. Se llaman Artura, Zar y Monty, y como tienen sus patitas lastimadas, deben usar pañales. Pero a ninguno les gusta y por eso se los quitan todo el tiempo. Cuando Carrito se enteró de esto, les dijo muy enojado:
-Si no usan pañales se les meterán los micobrios.
Carrito sabía lo que decía, pues también se lastimó sus patitas, solo que aprendió a valerse por si mismo y ahora es un superhéroe. Pese a ello, los pequeños no le creyeron nada.
-Que tonto -dijeron-, los micobrios no existen.
Entonces, Carrito, usando sus superpoderes, los convirtió en gatos pequeñitos y los llevó a vivir una aventura al interior de un cuerpo gatuno.
-Síganme -maulló Carrito.
Y los condujo por muchos órganos hasta llegar al intestino, donde había un monstruo pinchudo y hambriento.
-Oh, -dijo Zar-, ¿qué es eso?
-Un micobrio -respondió Carrito.
Los pequeños se rieron pues aún no creían en la existencia de los micobrios. Pero entonces fueron atacados por el monstruo y dijeron:
-Sálvanos, Carrito.
Rápidamente, Carrito sacó un spray desinfectante y con ella repelió al micobrio, que quedó convertido en una gelatina guácala.
-Estamos salvados -dijo Monty.
-No lo creo -dijo Carrito-, ¿oyen eso? -Era un zumbido como de abejas y, lo peor de todo, es que venía directamente del corazón-. Son microbios, millones de ellos. Son muy peligrosos, pero podemos vencerlos si es que trabajamos en equipo. ¿Están dispuestos?
-Sí -respondieron los pequeños.
Y aunque los micobrios eran feos y terribles, los enfrentaron con valentía y lograron vencerlos. Chocaron patas, orgullosos de haber cumplido su labor y entonces Carrito los llevó de regreso al mundo exterior.
Oh -dijo Monty-, que lindo sueño.
Y arrastrando sus patitas, despertó a sus hermanos pañales. ¿Y saben qué descubrió? Que habían tenido el mismo sueño donde eran supehéroes que vencían peligros.
Cuando mi humana volvió del trabajo los encontró limpios y ordenados. Se habían puesto los pañales ellos mismos y nunca mas se los quitarían. Estaban a resguardo de los micobrios.

 

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