Se viene el estreno de Game of Thrones: la tendencia de los fans para esta nueva temporada
12/04/2019
Smartphones plegables, la tendencia futurista ya es una realidad
16/04/2019

Descubre la nueva aventura de Pascalita

Ustedes ya conocen a mi hermana Pascalita. Ella es la jefa de la pandillita, que está formada por mis hermanos pequeños. Ellos al igual que yo viven en el Refugio Emilia para gatos cegatos, que es un nombre chistoso que le puse a nuestra casa.
Hoy, Pascalita vivió una pequeña aventura. Ella estaba durmiendo y de repente la despertó un pequeño pancito que acababa de llegar a casa. El pancito estaba llorando.
“¿Qué te pasó en los ojos, Pascalita”.
“Nada, pequeño”, le respondió Pascalita, “nací así”.


El pancito no creyó las palabras de Pascalita y, sin parar de llorar, corrió al patio. Pascalita lo siguió y lo encontró entre los arbustos.
“Pequeño”, le dijo, “te digo la verdad, yo nací sin ojos, pero no me duele”.
Pero el pequeño tenía un gran corazón y sólo podía pensar en lo triste que era Pascalita siendo ciega.
“Pero me da pena”, le dijo el pequeño, “tu no puedes jugar”.
“Si que puedo”, respondió Pascalita, “mírame bien”.
Pascalita, la jefa de la pandillita, trepó rápidamente al árbol más grande del patio. Al llegar a la cima sacudió las ramas alegremente y le dijo al pequeño:
“Ves que puedo jugar”.
“Sí, pero igual me da pena”.
Pascalita dijo ay, que pequeño tan porfiado. E hizo muchas locuras para dejar en claro que ella era feliz: saltó entre las flores, persiguió una polilla, se colgó de la cola. Pero cuando acabó de jugar, el pequeño no estaba.
“¿Dónde te metiste, amigo?”, preguntó Pascalita.
“Aquí”, respondió el pequeño.
“¿Dónde?”.
Hubo un largo silencio y, cuando Pascalita ya se estaba preocupando, el pequeño dijo:
“Eso deberás descubrirlo tú. Me escondí demasiado bien, donde nadie me podrá encontrar. Jijiji”.
El pequeño se reía porque al fin se había dado cuenta de que Pascalita era un gato como cualquier otro y que a pesar de no tener ojos, podía ver con sus bigotes, orejas y nariz. Todos los días se aprende algo nuevo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *